Una semana dedicada a la tecnología y la innovación vivió Carla Taramasco en la FIDAE y MadeInnConce

La directora del Instituto de Tecnología para la Innovación en Salud y Bienestar (ITiSB) de la Universidad Andrés Bello, Dra. Carla Taramasco, participó recientemente en dos relevantes instancias a nivel nacional —la Feria Internacional del Aire y del Espacio (FIDAE) y MadeInnConce— donde abordó, desde distintas perspectivas, un mismo eje: el uso de la tecnología como herramienta para potenciar a las personas en entornos complejos.

En FIDAE, Taramasco presentó la charla “AeroVital: el factor humano, el último riesgo en la aviación”, instancia en la que profundizó en los desafíos asociados al factor humano en la seguridad aérea. Durante su exposición, destacó que, pese a los avances tecnológicos en la industria, una proporción significativa de los accidentes sigue vinculada a variables humanas como la fatiga, la hipoxia o la sobrecarga cognitiva.

En este contexto, presentó el desarrollo de AeroVital, una solución impulsada por el ITiSB en colaboración con la Fuerza Aérea de Chile, que permite monitorear en tiempo real variables fisiológicas y ambientales de las tripulaciones aéreas. Esta tecnología integra sensores biomédicos, procesamiento de datos y transmisión continua de información, con el objetivo de anticipar eventos críticos y fortalecer la toma de decisiones en condiciones de alta exigencia.

Por otra parte, el jueves 9 de abril, en el marco de MadeInnConce y dentro del bloque de educación, la académica expuso la charla “Tecnología y educación: cómo cambiar el futuro desde hoy”, donde abordó los desafíos estructurales del sistema educativo y el rol transformador de las tecnologías emergentes.

En esta instancia, Taramasco enfatizó que el principal desafío en educación no radica únicamente en el acceso a contenidos, sino en las brechas de contexto, motivación y oportunidades, que continúan ampliándose en distintos territorios . Asimismo, planteó que la incorporación de tecnología en las aulas no es suficiente si no se traduce en experiencias de aprendizaje significativas.

Durante su presentación, también destacó iniciativas de aprendizaje inmersivo desarrolladas en distintas comunidades del país, donde se integran cultura, patrimonio y tecnología para fortalecer el vínculo de las nuevas generaciones con el conocimiento. Estas experiencias, diseñadas en conjunto con las comunidades, buscan generar aprendizajes más pertinentes, motivadores y contextualizados.

Ambas participaciones reflejan una mirada común: la tecnología, por sí sola, no transforma realidades. Su impacto depende de cómo se diseña e implementa, y de su capacidad para responder a las necesidades reales de las personas.

“La tecnología no reemplaza: potencia. Ya sea en la aviación o en la educación, el desafío es el mismo: ponerla al servicio de las personas”, es una de las ideas que marcó ambas intervenciones.

Con su participación en estos espacios, Carla Taramasco refuerza su rol como referente en innovación aplicada, promoviendo una visión interdisciplinaria donde ciencia, tecnología y bienestar convergen para abordar desafíos complejos con impacto real en la sociedad.